A pesar del horroroso tiempo del sábado que diluvió todo lo que quiso y las malas expectativas que había para el domingo, este amaneció despejado sorprendiendo a casi todos los participantes (a mí no, que era muy optimista). En resumen, el domingo hizo un día esplendido para correr por el monte. (las condiciones del monte ya son otro cantar).
Después de ver la salida intentamos encontrar una pista que nos llevará a Sancti Spiritu y después de alguna vuelta por la carretera y pillar con la furgo una pista de juzgado de guardia,
logramos aparcar a más de una hora de nuestro destino. Allí empezó mi carrera. A toda leche por
la pista hasta que una pareja que pasaba con un jeep y con un destino distinto se apiado de mi y me acerco hasta Sancti Spiritu, cuando ya llevaban 1,45 h. de carrera. ¡Muchisimas gracias! A partir de allí una subida vertiginosa hasta el Aizkorri tratando de evitar que no me pillaran Mejía y compañía, cosa que sí consiguió Kilian a escasos 2 minutos de la cima.
Kilian confesó que se había dado un buen chufazo en los primeros kilómetros de carrera y que corrió el resto con algún dolor en los isquiotibiales, pero eso no fue ningún impedimento para que dominara la prueba de cabo a rabo. Pasó por el Aizkorri con 2 minutos de ventaja sobre Helmut,
con minuto y medio sobre
Mayor superioridad hubo en el apartado femenino, donde Corinne Favre no tuvo rival esta vez y llegó a meta en 5 horas escasas, 12 minutos menos que la segunda clasificada Pierangela Baronchelli y 15 menos que Stephania Gimenez que se hundió en la última parte de la carrera, cediendo 5 minutos de ventaja logrados sobre
Por mi parte seguí cresteando con
una verdadera pista de patinaje vertical, con tramos de más de un palmo de barro con peligro de dejarte las zapatillas en él y otros en lo que lo más fácil era bajar con el culo y dejarse llevar. A partir de Moano me fui por otra pista para ganar algo de tiempo, recortando algo hasta Zegama, aunque no creo que ganará mas de 10 minutos.
Espectacular el cresterío, aunque muy resbaladizo, y preciosas las campas de Arbelar. El descenso por el bosque muy bonito…pero para hacerlo cualquier otro día. Ayer era un suicidio.
Enhorabuena a todos los que estuvieron allí.
clasificación.









